sábado, 20 de junio de 2015

"Pareja Educativa": Un análisis posible

Técnica Pareja Educativa

Hernán, 17 años.

CONSIGNA: dibuja una persona que enseña y otra que aprende. Luego escribe una historia acerca de estas personas

Relato:
“A simple vista, podemos ver que es un chico que necesita estudiar para que le quede la teoría. También podemos observar que hay una señorita que por la pinta debe enseñar alguna profesión, a simple vista”




ANÁLISIS
El cuerpo sensitivo se convierte en el primer referente para la política de la cons­trucción del conocimiento[1].
En el dibujo de Hernán se percibe esta  práctica negadora de eros de la vida escolar a la que alude McLaren[2]. Los estudiantes son con­vertidos en objetos feti­chizados de vigilancia y control, como se ha visto en el análisis del comienzo del capítulo. Hernán inmerso en un contexto escolar en donde la referencia al cuerpo es constante y meritoria de discipli­namiento, ha “negado Eros” al cuerpo de  la enseñante de una manera contunde en este dibujo: ha dedicado detalle y esmero a la representación de la cabeza y cuello mientras que el resto de su cuerpo fue resuelto con la típica figura “palitos”. Más allá de no querer mostrarse, se interpreta lo contrario. Mostrar un cuerpo “a medias”, el cuerpo del que enseña, desprovisto de corazón y sexualidad, sólo una gran cabeza,  como reservorio de conocimientos, propietaria del saber, dueña de la episteme, nos habla de una contundente representación de la que, en este caso, enseña.
También, parecería corroborar los estudios de Alicia Fernandez referentes a las consecuencias que tienen el esconder, omitir o desmentir las diferencias de género sexuales,  sobre la construcción subjetiva de “la” enseñante[3]. La ha representado sin corazón ni sexualidad. De frente, en un primer plano, bien legitimada. Así representa a los que enseñan.
Representa un trabajo de enseñanza y aprendizaje con poco valor 
La figura de la que enseña con sus atributos: profesional con anteojos, rodete, perlas y aparente traje,  ofrece un modelo de status y asignación de roles que de algún modo el estudiante descalifica con la representación del “resto del cuerpo” de la profesora. Podría inferirse que, de esta forma, está relevando una presunta relación de poder que desmerece imprimiendo en el cuerpo de la profesora, de manera deformada, la creencia en su propia superioridad cultural y de clase. Se burla de un sistema de estratificación que se intenta imponer. Atisbos de resistencia.





[1] McLaren,
[2] McLaren Peter, La escuela como un performance ritual. Hacia una economía de los símbolos y los gestos educativos, México, Siglo XXI
[3] Fernandez, A. (1992). La Sexualidad Atrapada de la Señorita Maestra. Nueva Visión: Buenos Aires, Argentina

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